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Pérdida de olfato y entrenamiento olfativo

La pérdida del sentido del olfato también se conoce como pérdida olfativa, que puede ocurrir por muchas razones diferentes.

Pérdida olfativa Las causas comunes de la pérdida olfativa son la sinusitis, la alergia nasal y las enfermedades virales respiratorias. La pérdida olfativa es mucho más común con COVID-2019 que con otros tipos de enfermedades virales respiratorias. Las razones menos comunes de la pérdida olfativa incluyen lesiones en la cabeza, tumores nasales o sinusales, medicamentos y toxinas.

 La pérdida olfativa puede ser el primer signo de enfermedades neurológicas, coo la enfermedad de Alzheimer o Parkinson. Muchas personas que pierden el sentido del olfato también se quejan de pérdida del gusto. La lengua detecta solo los 5 sabores básicos: dulce, ácido, salado, amargo y umami. Todos los sabores restantes y únicos de la comida y la bebida dependen de la capacidad de uno para olerlos. Es por eso que muchas personas que pierden el sentido del olfato también se quejan de pérdida del gusto. Efecto de la pérdida olfativa 
 La importancia del sentido del olfato solo se puede entender una vez que se pierde. El olfato nos protege de ingerir alimentos en mal estado y nos alerta cuando hay cosas peligrosas en el ambiente, como humo o gas natural. Aquellos que han perdido esta capacidad protectora a menudo se sienten vulnerables y asustados. El olfato es lo que nos permite disfrutar comiendo y bebiendo, y las personas que experimentan pérdida olfativa pueden experimentar aumento o pérdida de peso como resultado de la pérdida de la satisfacción habitual que se encuentra al comer. La interacción social con familiares, amigos y extraños a menudo tiene lugar mientras se ingieren alimentos y se beben bebidas.

 La incapacidad de disfrutar de esto puede provocar aislamiento social, depresión y ansiedad. El olfato afecta nuestras relaciones personales y juega un papel en la forma en que producimos las primeras impresiones. El olfato es una parte importante del ser humano y su pérdida afecta profundamente la calidad de vida de una persona. Diagnóstico Una descripción detallada de la historia de la pérdida del olfato, los resultados de las pruebas del olfato, el examen del interior de la nariz y los estudios de imágenes pueden ayudar a establecer el diagnóstico y la causa probable de la pérdida del olfato. Tratamiento Existen varios tratamientos diferentes para la pérdida del olfato y la elección del tratamiento dependerá de la causa de la pérdida del olfato. 

Los medicamentos para la alergia pueden ser útiles cuando la pérdida del olfato se debe a una rinitis alérgica (fiebre del heno). La cirugía puede ser útil para los pacientes que tienen pólipos o tumores nasales. El entrenamiento olfativo (TO) es la opción de tratamiento más recomendada para las personas con pérdida persistente del olfato después de una infección viral. El entrenamiento olfativo es un programa simple y estructurado de oler varios aromas, comúnmente limón, rosa, clavo y eucalipto, en forma de aceites esenciales. Los científicos creen que la TO reorganiza las conexiones nerviosas en el cerebro a través de un proceso conocido como neuroplasticidad, aunque el mecanismo de acción exacto no está claro. Se le indica al paciente que mantenga el aroma en la nariz y que inhale y exhale lentamente durante 15 a 20 segundos.

 El paciente rota los 4 aromas con un breve descanso de 10 segundos entre ellos y lo hace dos veces al día durante al menos 3 a 6 meses. Mientras olfatea, se le indica al paciente que se concentre en la memoria del olfato, y se cree que a través de este proceso el paciente volverá a entrenar el cerebro para oler. Lo importante es que el paciente reconozca los aromas para poder concentrarse en el recuerdo del olor. De 1 a 3 meses, los olores se pueden cambiar (por ejemplo, mentol, tomillo, mandarina y jazmín; o té verde, bergamota, romero y gardenia). 

Un paciente también puede aumentar la cantidad de aromas con los que practica. Los estudios sugieren una mejora del sentido del olfato en pacientes que sufren pérdida olfativa viral, así como después de un trauma y otras causas. El uso de una irrigación nasal con solución salina (neti pot o botella exprimible) con un medicamento esteroide tópico puede resultar en un ambiente nasal menos inflamado para que los nervios del olfato vuelvan a crecer y puede mejorar la efectividad general de la terapia ocupacional. Los estudios sugieren una mejora del sentido del olfato en pacientes que sufren pérdida olfativa viral, así como después de un trauma y otras causas.
 El uso de una irrigación nasal con solución salina (neti pot o botella exprimible) con un medicamento esteroide tópico puede resultar en un ambiente nasal menos inflamado para que los nervios del olfato vuelvan a crecer y puede mejorar la efectividad general de la terapia ocupacional. Los estudios sugieren una mejora del sentido del olfato en pacientes que sufren pérdida olfativa viral, así como después de un trauma y otras causas. El uso de una irrigación nasal con solución salina (neti pot o botella exprimible) con un medicamento esteroide tópico puede resultar en un ambiente nasal menos inflamado para que los nervios del olfato vuelvan a crecer y puede mejorar la efectividad general de la terapia ocupacional.


 Referencias


 Patel ZM, Wise SK, DelGaudio JM. Randomized controlled trial demonstrating cost-effective method of olfactory training in clinical practice: essential oils at uncontrolled concentration. Laryngoscope Investig Otolaryngol. 2017;2(2):53-56.
 
Soler ZM, Patel ZM, Turner JH, Holbrook EH. A primer on viral-associated olfactory loss in the era of COVID-19. Int Forum Allergy Rhinol. 2020;10(7):814-820.

 Nguyen TP, Patel ZM. Budesonide irrigation with olfactory training improves outcomes compared with olfactory training alone in patients with olfactory loss. Int Forum Allergy Rhinol. 2018;8(9):977-981

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